Las Batallas
PACHUCA, Hgo., 8 de septiembre de 2025.- Cuando regresé a mi Estado natal, Hidalgo, después de varias décadas de vivir fuera. Coincidió con un momento difícil para la humanidad: una pandemia azotaba al mundo y transformaba nuestras vidas. En medio de esa incertidumbre, conocimos a muchas personas, pero hubo alguien que dejó una huella especial.
Hoy, a un año de su partida, escribo estas líneas en honor a nuestro querido amigo italiano, Giovanni Bartok. Radicado en Pachuca durante varios años, Giovanni no solo amaba profundamente Hidalgo, sino que lo hizo suyo. Era un chef nato, apasionado por la gastronomía, compartimos con él innumerables momentos alrededor de la mesa, entre sabores, historias y afectos. Se convirtió en parte esen cial de mi familia.

Su recuerdo vive en cada platillo que nos enseñó a preparar, en cada conversación que nos regaló, y en el cariño que sembró en nosotros. Pero también vive en algo más profundo: en la forma en que entendía la comida como un acto de diseño, como una experiencia sensorial, emocional y cultural.
Giovanni, sin saberlo, encarnaba los principios del food design —una disciplina que combina creatividad, técnica y estrategia para innovar en productos, servicios y experiencias gastronómicas.
En cada cena, Giovanni diseñaba más que alimentos: creaba atmósferas, rituales, memorias. Su cocina era un laboratorio de afectos y emociones. En ese sentido, su legado se alinea con la esencia del food design, como materia de diseño, como vehículo de evolución social y cultural.
Hoy, cuando hablo de food design, hablo también de personas como Giovanni. De aquellos que, desde la práctica cotidiana, reinventan la relación entre el alimento y el ser humano. Su vida y su obra nos recuerdan que el diseño alimentario no es solo innovación: es memoria, es identidad, es amor servido en un plato.
El food design (Diseño de alimentos o diseño alimentario) es el proceso de diseño para la innovación de productos, servicios y experiencias gastronómicas, combina creatividad, técnica y estrategia para crear significados sensoriales y emocionales en torno a la comida. Abarca un amplio sistema de actividades, como el Diseño de productos a partir del desarrollo de alimentos innovadores que pueden incluir ingredientes sostenibles, formatos personalizados o técnicas de procesamiento novedosas.
Diseño de experiencias a partir de la creación de prácticas culinarias únicas, conceptualización de espacios como la creación de ambientes sensoriales y personalizados. Diseño de sistemas que es la integración de diseño en toda la cadena alimentaria, desde la producción y el procesamiento hasta el consumo y la gestión de residuos, buscando la sostenibilidad. Integra la creación de productos, la presentación, el empaque, los interiores y los sistemas alimentarios.
Su metodología combina el diseño con la comida y las personas para crear experiencias más allá del simple consumo, busca la innovación y la mejora de los patrones alimentarios actuales, incorporando un análisis sociológico, antropológico, económico, cultural y sens orial.
Los profesionales que crean el food design provienen de diversas disciplinas. Diseñadores industriales y arquitectos que contribuyen con la concepción de objetos y espacios, como los envases y los restaurantes. Chefs e ingenieros de alimentos, son quienes manipulan la comida directamente, trabajando con los ingredientes para innovar en productos y preparaciones. Antropólogos, sociólogos y psicólogos, aportan el conocimiento de los aspectos culturales, sociales y emocionales del consumo de alimentos. Expertos en sostenibilidad y nutrición, ellos impulsan la creación de productos y sistemas alimentarios saludables y responsables. Los diseñadores de alimentos son profesionales multidisciplinarios que integran estas habilidades para crear la conexión entre la comida y el diseño.
El término se popularizó en Europa alrededor de 1997 y fue formalizado con el Manifiesto de la Associazione per il Disegno In dustriale (ADI) en 2002.
Los "creadores" o pioneros del food design incluyen a figuras como: Martí Guixé, diseñador industrial, fue uno de los primeros en trabajar con alimentos como productos de diseño, concibiéndolos como objetos comestibles, presentó el Food Design en 1997. Entendía el diseño de alimentos como una forma de reevaluar y rediseñar la estructura que rodea a la comida, la industria y el consumidor. Francesca Zampollo, fundadora de la International Food Design Society, define el Food Design como el diseño de alimentos y conceptos asociados, y desarrolló la metodología del Food Design Thinking para la innovación sostenible.
Marije Vogelzang, es una food designer holandesa reconocida por su enfoque pionero en la comida, cuestionando y explorando los aspectos del ritual diario de comer. Philippe Starck, diseñador industrial y arquitecto francés, estuvo involucrado en proyectos tempranos de Food Design, como el diseño "Mandala" en 1986. Giorgetto Giugiaro, diseñador automotriz italiano que diseñó la pasta "Marille" en 1983, un ejemplo temprano de este enfoque. Plat Institute, un centro español dedicado a esta disciplina, fundado por Ignacio de Juan- Creix. Elisava y Mariana Eidler, la escuela de diseño Elisava es un referente, al igual que Mariana Eidler, quien dirige el Food Design Lab Barcelona. Tiberu Club un proyecto que fusiona arquitectura, artes visuales y performance para crear experiencias inesperadas en torno a la comida.
La comida como un objeto de diseño para innovar en la creación de productos, experiencias y sistemas alimentarios, más allá de la estética y la gastronomía tradicional, hoy en día se aplica en casi todo el mundo.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.