Ráfagas: Se reincorpora Canek al Infonavit
PACHUCA, Hgo. 19 de enero de 2026.- Siempre he imaginado una ciudad en donde el diseño, el arte y la arquitectura sean el punto de partida como el rescate de su historia y de su futuro, en México existen ciudades pequeñas que tuvieron esa oportunidad, sin embargo, quienes las han tenido en sus manos no tuvieron ni tienen esa misma visión y el crecimiento se ha dado a partir del desorden, intereses económicos y la ambición, nada más.
Resulta paradójico que los viajes por el mundo no tengan repercusión, existen dichos muy acertados como: "ven, pero no ven, están viendo y no ven", y derivado de esto cuando se pretende imitar algo que se miró en otro lado no se convocan a los verdaderos profesionales para ejecutar algo de calidad integral, no hay investigación, no hay conceptualización, no hay estudios profundos, solo lo hacen "a su entender", como una forma de decir: Yo sé hacerlo porque ya vi cómo se hace y hasta podemos hacer como que innovamos.
Todos tenemos la capacidad de imaginar, sin embargo, las ideas, sobre todo cuando se quieren llevar a cabo deben estar acompañadas por un grupo de especialistas en cada rubro, eso ahorrará dinero, tiempo y esfuerzo dando como resultado proyectos ideales debido a que se tiene el conocimiento y la capacidad de conceptualizar, de generar, de potencializar y proteger nuestra identidad.
Construir con métodos tecnológicos actuales que minimizan el impacto ambiental, partículas nocivas, el desorden y optimizan el tiempo.
Una ciudad ideal busca el bienestar humano, caracterizado por la armonía, la identidad, la funcionalidad, la sustentabilidad y la sostenibilidad, con elementos como planificación a escala humana, todo esto a partir del diseño, el arte y la arquitectura.
Conozco un lugar que tuvo la oportunidad de ser una ciudad modelo, pero no quiso, prefirió hacer las cosas más comunes y genéricas buscando solo crecimiento sin importar como, sin planear, como si el tiempo no tuviera valor y se pudiera regresar, generando rápidamente aglomeraciones innecesarias que invitan a potencializar el caos y el desorden, que incluso dañan el medio ambiente que cada vez está más menospreciado por la mayoría.
Resulta frustrante cuando se pierde una oportunidad irrepetible, dicen que a todo nos podemos acostumbrar, ojalá y nos tuviéramos que acostumbrar al orden, a la estética, a la planeación a través de verdaderos líderes con esta visión.
El concepto de progreso está confundido con crecimiento desordenado y acelerado, se menosprecia lo endémico, se confunde la identidad con moda.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.