Más allá del escándalo
PACHUCA, Hgo., 27 de octubre de 2026.- La promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 1917 y el fin del Porfiriato inauguraron una nueva etapa para el país. Tras tres décadas de dictadura, los ciudadanos podían, al menos formalmente, acudir a votar por candidatos a cargos de elección popular. Fue, sin embargo, un proceso difícil y lento: durante muchos años el gobierno organizó y calificó las elecciones.
Por décadas, el titular de la organización electoral fue el Secretario de Gobernación. El gobierno era juez y parte en el proceso electoral, bajo la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sus partidos antecesores.
Fue hasta el 11 de octubre de 1990 que inició actividades el Instituto Federal Electoral (IFE), derivado de las muy cuestionadas elecciones de 1988, en las que resultó vencedor Carlos Salinas de Gortari. Era, sin embargo, un IFE sin autonomía plena, pues su primer presidente fue el entonces Secretario de Gobernación. Fue en 1996 cuando el organismo se convierte en autónomo y ciudadano, alejándose del manto autoritario del gobierno.
Quienes vivimos en aquella época podemos recordar las campañas para tramitar la credencial para votar con fotografía, con una frase que se hizo popular: "pero te peinas, cuñado". A partir de ese momento, México comenzó a vivir una democracia plena que culminó en el año 2000 con lo que Mario Vargas Llosa calificaba como "la dictadura perfecta".
El IFE tuvo catorce presidencias y en 2014, gracias a reformas electorales promovidas durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, cambió su denominación a Instituto Nacional Electoral (INE). Su primer presidente fue Lorenzo Córdova Vianello, periodo en el que se justificaron sueldos elevados como garantía contra la corrupción. Una democracia cara, pero democracia al fin.
El artículo 41, Base V, de la Constitución establece que la organización de las elecciones es una función estatal a cargo de un organismo público autónomo, independiente en sus decisiones y funcionamiento, dotado de personalidad jurídica y patrimonio propios.
En 2018, con la llegada de Morena a la Presidencia, inició una tensión discursiva con el INE bajo el argumento de que sus integrantes percibían remuneraciones superiores a las del titular del Ejecutivo Federal, en contravención al artículo 127 constitucional.
En 2023, ante la falta de consenso entre los grupos parlamentarios, mediante un procedimiento de insaculación en la Cámara de Diputados, fue designada como Consejera Presidenta Guadalupe Taddei Zavala. Desde diversos sectores de la oposición se cuestionó su cercanía con el oficialismo, advirtiendo un riesgo para la imparcialidad del órgano.
Desde el inicio de su gestión, la Consejera Presidenta informó que reduciría su sueldo como decisión personal, invocando el principio de austeridad y la disposición constitucional de que nadie debe ganar más que el Presidente de la República.
El Instituto ha sido objeto de señalamientos por una presunta sobrerrepresentación otorgada a Morena en la Cámara de Diputados, acusación que se encuentra sub judice.
El hecho más reciente y de mayor gravedad institucional es la investigación que llevan a cabo la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Según reportes periodísticos, se investiga una red empresarial vinculada a los hermanos José Alfredo y Raymundo Francisco Hernández Casillas que habría obtenido al menos 49 contratos entre 2018 y 2025, por un monto superior a los 1,450 millones de pesos, para suministrar materiales electorales. 
La indagatoria abarcaría la presunta simulación de competencia, el uso de empresas factureras y flujos financieros atípicos, y habría derivado en el bloqueo de cerca de 70 cuentas bancarias relacionadas. 
En paralelo, circularon en medios de comunicación videos que presuntamente mostrarían reuniones sociales entre familiares de la titular del INE y proveedores del Instituto, hechos que, de confirmarse, podrían configurar un conflicto de interés en términos de la Ley General de Responsabilidades Administrativas.
Incluso en un video se ve a Jorge Francisco Piñeda Taddei (hijo de Guadalupe Taddei) con el empresario José Alfredo Hernández Casillas en una habitación de un lujoso hotel de Paris, cuyo costo por noche es de aproximadamente 200 mil pesos, conversan, toman champagne y el empresario le dice al hijo de Taddei: Paris a tus pies chamaco. Que poca vergüenza de la garante de la democracia en México.
Este lunes 26 de octubre, la Consejera Presidenta anunció que presentaría su renuncia ante la Cámara de Diputados. La dimisión fue formalizada mediante carta dirigida a la Mesa Directiva, con efectos a partir de esa misma fecha. 
La renuncia, en palabras de la funcionaria, se presenta "con serenidad, con la satisfacción del deber cumplido y con el orgullo de haber dedicado más de tres décadas al servicio de la democracia".
Desde una perspectiva jurídica, es preciso señalar:
En la vida política nada es casualidad, pero en el Estado de Derecho nada debe quedar en la especulación. La trayectoria del IFE al INE representa la conquista ciudadana más importante del México contemporáneo: separar al árbitro del jugador.
La renuncia de una presidencia no resuelve una crisis de integridad; la profundiza si no se acompaña de investigaciones exhaustivas, sanciones proporcionales y reformas normativas. La omisión de investigar y sancionar también es una falta administrativa grave.
Como advirtió Lord Acton: "El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente". La lección jurídica es que la democracia no se defiende sólo con votos, sino con instituciones que rindan cuentas, incluso cuando el costo político sea alto.
Es imperativo que la ciudadanía exija, conforme al artículo 8° constitucional, el derecho de petición y rendición de cuentas, para que los recursos públicos electorales no sean objeto de apropiación privada sin consecuencias jurídicas.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.