Columna Descomplicado
PACHUCA, Hgo., 5 de noviembre de 2026.-La causa de la derrota de los republicanos en la elección de este jueves es Donald Trump. Su presidencia ha sido un desastre; el impacto negativo en la economía de las personas llevó al voto de castigo, con el que se conjura la amenaza para la democracia que representa él y su movimiento MAGA.
El voto latino fue factor para que Trump regresara a la presidencia, fue el grupo demográfico que más cambió su voto respecto a la elección anterior 37%. Una vez instalado en el poder, el país y el mundo fueron testigos de la involución de la democracia liberal más poderosa del mundo. La represión y persecución indiscriminada de los latinos no guarda precedente. Sus expresiones violentas y excesivas trajeron al presente al nacismo; el racismo persiste como un sentimiento muy poderoso en parte de la mayoría blanca anglosajona.
Los latinos se revelaron cívicamente: ejemplo es lo acontecido en Texas en 1988 fue la última ocasión en la que los demócratas ganaron la elección de senador. El gobernador Greg Abbott, con un apego al presidente Trump, buscó su cuarta reelección que todos daban por hecho. Los resultados son un severo revés a lo que parecía inamovible. James Talerico, demócrata ganó la elección de Senador, joven diputado local y educador que suscribe la doctrina social cristiana.
Revelador el triunfo de Gina Hinojosa, demócrata de origen mexicano nacida en la frontera, Mc Allen. Sus palabras dan testimonio del giro en la política texana: “Yo nunca me había propuesto ser una figura política. Yo soy una madre de familia. Soy una mamá que ha dado todo por sus hijos, que cree en sus maestros y que cree en las escuelas públicas de Texas”.
Otro triunfo emblemático del ascenso de los latinos de origen mexicano fue el triunfo de Xavier Becerra en la elección de gobernador de California, ex secretario de Salud en la presidencia de Joe Biden, el primer latino en llegar a tal cargo. Su triunfo fue arrollador, dos a uno.
Los demócratas ganan una elección histórica y en condiciones de amplia ventaja sin mucho mérito: divididos, sin liderazgo, sin una propuesta unificadora. La explicación dominante es el repudio a Trump, que va más allá de la economía, aunque seguramente fue el principal factor. La participación electoral tuvo su parte, fue mayor en 3.3 puntos porcentuales respecto a la de hace dos años y en las elecciones intermedias es la más elevada desde 1914.
Un factor para observar es la presencia del magnate Elon Musk en la elección. Sus donativos a la causa MAGA fue del orden de 500 millones de dólares, el donante mayor. En Texas, donde vive y están domiciliadas sus principales empresas donó 212 millones para la campaña republicana de Ken Paxton al Senado, quien perdió por más de 6%. El tema es relevante por el debate en curso sobre la interferencia de los superricos digitales en los procesos electorales. Sin duda, por lo que es, tiene y representa, Elon Musk es un gran perdedor de las elecciones en curso. Su actuación reciente en la invasión rusa a Ucrania con la degradación del sistema satelital Starlink, que deterioraba el sistema de defensa ucraniano ante el ataque ruso a las zonas civiles, fue un ominoso precedente que obliga a EU a retomar el control de infraestructura estratégica en los temas de seguridad nacional.
Trump se va, los republicanos se quedan. Asumen un elevado costo que no se resolverá pronto, queda en la memoria la traición a la democracia liberal y a los valores que han honrado a Norteamérica. Merecida sanción por su apoyo a Trump, un presidente que ha minado el liderazgo de EU en el mundo, que ha dividido como ningún otro mandatario a la sociedad norteamericana, por su racismo, que ha utilizado su investidura para enriquecerse él y familia en términos de escándalo y que ha desestabilizado por igual, la economía mundial y el frágil equilibrio en medio oriente.
Para México las elecciones son muestra y lección del valor del voto y su capacidad para recomponer el desastre que deja la polarización y la manipulación populista. Las condiciones son considerablemente más adversas en el país por la destrucción del andamiaje de la República democrática. Aun así, prevalece la capacidad del sufragio, de elecciones concurridas y con ciudadanos incorruptibles, que no los confunde ni la promesa vulgar de compra de voto, como lo hiciera con desesperación el presidente derrotado.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.