Que se vaya Taddei
¡Sí se pudo!
PACHUCA, Hgo., 7 de septiembre de 2026.- Las Niñas y Niños Cantores de Hidalgo están en el Festival Internacional de Coros Corearte, en Bogotá, Colombia. Llegar hasta ahí fue resultado del esfuerzo conjunto de muchas personas e instituciones que creyeron en un proyecto y decidieron hacerlo posible.
Para obtener los recursos se utilizaron estrategias diversas: vendimias, rifas de arte, boteo, recursos públicos y distintas gestiones. Sin embargo, quiero enfocarme en los conciertos y presentaciones realizados en espacios como las Grutas de Xoxafi, el Congreso del Estado y los teatros San Francisco y Gota de Plata. Los eventos con causa permitieron reunir a artistas profesionales y grupos en formación, dignificar los espacios donde se presentaron las muestras finales del Centro de las Artes y, al mismo tiempo, generar recursos para hacer posible el viaje. Un verdadero ganar-ganar.
Uno de los principales aprendizajes es que la participación de una comunidad resulta crucial para alcanzar metas que, en ocasiones, parecen imposibles. También queda claro que el principal apoyo de un artista, aun en su etapa de formación, es su familia. En este círculo recae una parte importante de los procesos de gestión, acompañamiento y sustento de los proyectos culturales.
La participación permitirá proyectar el talento coral infantil de Hidalgo en un escenario internacional. El coro ofrecerá conciertos en la Pontificia Universidad Javeriana, el Santuario del Señor Caído de Monserrate, el Museo Nacional de Colombia, la Catedral de la Sal de Zipaquirá y la Catedral de Nuestra Señora de las Aguas. Además, participará en la Semana por la Paz de la UNESCO y en el foro de aprendizaje a lo largo de la vida.
Las niñas y los niños tendrán talleres, ensayos y espacios de intercambio con otros coros, así como con el coro y la orquesta de la Universidad Javeriana, bajo la dirección de Víctor Mederos, director del Coro Nacional de Niños y Jóvenes de Uruguay. La presencia de Hidalgo será, así, una experiencia de formación, colaboración artística y representación cultural internacional a través del canto coral infantil.
El sueño se alcanzó gracias a que se tejió una comunidad. Ojalá que estos lazos se mantengan y se fortalezcan para hacer posible algo todavía más importante: lograr cambios estructurales que faciliten alcanzar los sueños de los integrantes de la comunidad del Centro de las Artes.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.