Cuando faltan exactamente 52 semanas para que en Hidalgo se elijan a los nuevos presidentes municipales y a los integrantes de los 84 ayuntamientos de la entidad, los legisladores locales y las dirigencias de los partidos no terminan de ponerse de acuerdo en torno a la reforma política, que aun tiene muchos temas pendientes por acordarse para ser dictaminadas en comisiones y llevadas al pleno del congreso del estado.

Es sabido que en la mesa de negociación participan además de las dirigencias de los partidos, el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo, el Tribunal Electoral y el Congreso del Estado, pero en más de una ocasión el presidente de la Junta de Gobierno, diputado Ricardo Baptista González, ha dejado plantados a los participantes, simplemente porque él tiene otras actividades e intereses.

Pero esta situación no debe seguir así, el tiempo cada vez es más corto en relación a la elección y no queda mucho tiempo para que todas las partes se pongan de acuerdo si es que quieren que las reformas que se aprueben a la legislación electoral sean aplicadas en el próximo proceso electoral, así que se vuelve preciso que Ricardo Baptista asuma su responsabilidad y vea como prioridad el sacar adelante este asunto.

¿TODO LIMPIO?…

Y ya que hablamos del Congreso del Estado, este fin de semana se dio a conocer que por fin concluyó el proceso de entrega recepción luego de haberse revisado el ejercicio presupuestario ejercido durante la LXIII legislatura, por lo que el diputado presidente de la Junta de Gobierno, firmó la correspondiente acta sin que se anotaran observaciones administrativas o financieras, es decir que no se encontraron irregularidades en cuanto al manejo de los recursos humanos, económicos y materiales.

Obviamente que la más satisfecha con el resultado de la revisión es la diputada priista María Luisa Pérez Perusquía, pues ella era la presidente de la junta en la anterior legislatura y al inicio de la actual la acusaron de no querer dejar el cargo para encubrir todo el desorden financiero y administrativo, así como muchas irregularidades que ahora resulta que no existían o que no las encontraron que para el caso es el mismo.

La que no ha de estar muy contenta es la diputada Tatiana Tonantzin Ángeles Moreno, pues ella hizo acusaciones fuertes en el sentido de que en el Congreso había al menos 40 aviadores y asesores que cobraban incluso más que los representantes populares; dijo que se trataba de hijos de ex-diputados y personas que por compromisos político-electorales estaban en la nómina del legislativo y hasta se comprometió públicamente a presentar las pruebas una vez que llegara el momento preciso.

Y parece que este ha llegado, porque si ella sabe de irregularidades y no las publica ahora que le han otorgado a los priistas el acta de que están limpios, sería tanto como si ella avalara dichas anomalías.

SOLO LOS LEALES…

Donde parece que tendrán muchos problemas para completar la lista de candidatas y candidatos a las 84 presidencias municipales, síndicos y regidores integrantes de los ayuntamientos, es en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), pues la presidenta del Comité Directivo Estatal, Erika Rodríguez Hernández, ya advirtió que a la hora de las postulaciones, únicamente se tomará en cuenta a quienes han sido leales al instituto político.

Y es precisamente eso lo que menos hay entre las filas priistas, leales, así se ha demostrado cada vez con mayor frecuencia, en los recientes procesos electorales, en los que desde el interior del partido, había quienes trabajaban en contra de los candidatos del PRI, como se hizo en la elección de gobernador, en la que estructuras del tricolor hacían lo necesario para favorecer al entonces candidato del Partido Acción Nacional, pero a la hora de la votación no les alcanzaron sus planes.

La historia del 2016 se repitió en el 2018, no hay que olvidar que hubo traiciones hacia algunos candidatos y candidatas como las que sufrieron Sayonara Vargas Rodríguez y Citlali Jaramillo Ramírez y que muchos de esos que unos días antes se decían “orgullosamente priistas”, de repente ya portaban el chaleco de MORENA y de repente ya eran convencidos chairos-pejistas; así que lo que sobran son traidores y eso lo debería saber Erika Rodríguez.

NO BASTA…

Todo indica que el regidor Nabor Rojas Mancera descubrió el hilo negro y se dio cuenta de que la plaza Independencia de Pachuca tiene graves daños y exigió que se inicie pronto su reparación; pero no es suficiente con denunciar el deterioro evidente, por lo que se vuelve imprescindible que el ayuntamiento exija de una vez que se aclare toda la información referente a la remodelación efectuada en el 2015, que requirió una multimillonaria inversión cuyo ejercicio fue indebidamente clasificado como información confidencial, cuando en realidad se trataba de recursos públicos ejercidos en una obra pública.

Basta con ver el resultado de la obra para saber que los trabajos realizados por la constructora FONATUR fueron un fiasco plagado de incontables vicios ocultos, que también trataron de ser ocultados por la actual administración municipal que no ha permitido documentar esas y muchas otras anomalías del gobierno municipal anterior. Que bueno que en su camino hacia una nueva candidatura, Nabor Rojas exija reparar lo dañado, pero insisto, eso no es suficiente.

El que ya parece haber encontrado los aliados necesarios para subirse al carro del vencedor, es el ex-diputado federal y ex-senador por Hidalgo, Isidro Pedraza Chávez, a quien hace una semana se le observó muy cerca del virtual gobernador electo de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta que el próximo 13 de junio recibirá su constancia de mayoría como ganador de la elección extraordinaria. Parece que el ex-legislador está consciente de que el PRD terminará por hundirse, así que se acerca cada vez más a MORENA.