PACHUCA, Hgo., a 24 de marzo de 2020.- Aunque en los tres años de gobierno de Omar Fayad se han construido aproximadamente 36 ollas en zonas áridas hidalguenses para paliar la sequía que aqueja a once municipios del estado, éstas no serán suficientes si la lluvia no cae en volumen suficiente para llenar las mismas.

Así lo consideró Carlos Muñiz Rodríguez, secretario de Desarrollo Agropecuario en Hidalgo al hablar de que, durante la actual administración, se han invertido más de 300 millones de pesos en equipamiento y tecnificación agropecuaria, aunque aceptó que la situación es extraordinaria, pues se necesitan las ollas en donde antes no era necesario acumular agua para casos de sequía.

No obstante, en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), dijo, se toman medidas preventivas de racionamiento y uso eficiente del agua.

Al respecto, Armando Hernández Mendoza, director del Conagua en Hidalgo, informó que las medidas han sido bien recibidas por los productores agrícolas y reiteró el apoyo de la Comisión al Gobierno Estatal en caso de que la situación de sequía se agrave, aunque, dijo, las medidas se han informado desde septiembre de 2019 coordinándose a nivel cuenca en la Huasteca y la región Otomí-Tepehua, que son las más afectadas.

De esta manera, se ha ordenado el establecimiento del plan de riego ante los bajos niveles de las presas en consenso con agricultores, comités hidráulicos y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural a fin de establecer un ordemaniemto para establecer cultivos, planteando establecer las siembras de primavera verano para que las mismas iniciaran este mes y no en enero o febrero, como lo acostumbraban algunos agricultores.

Lo anterior, aunado al uso eficiente del agua a nivel parcelario, la limpieza de regaderas, el evitar dar sobrerriegos, nivelar las parcelas y regar tras el establecimiento de barbecho y preparación del terreno evitaría en gran parte la pérdida de cosechas por falta de agua.

Por su parte, Muñiz Rodríguez aceptó que, en general, “no hay ollas ni presas que resistan en los casos de sequía, lo ideal es que llueva”, por lo que, dijo, se espera continuar construyendo ollas de almacenamiento en donde se necesiten.

Señaló que, para 2019, procedente del seguro agrícola catastrófico, se pagaron ya 15 millones de pesos, mientras que quedan pendientes ocho millones más por pagar.

Calculó que, durante el año pasado, resultaron afectadas aproximadamente 16 mil hectáreas de cultivo, la mayoría de maíz y frijol.