PACHUCA, Hgo., 8 de marzo de 2015.- A través de las redes sociales, Alejandra López Romo de Vivar, denunció que el pasado 4 de marzo, ella y otras dos personas, entre ellos un menor de 13 años, fueron agredidas por estudiantes del Tecnológico de Monterrey, entre los que se encontraba Fernando Arana Salas, hijo de Gerardo Arana Saenz, director general de control y enlace normativo de la Secretaría de Obras Públicas y Ordenamiento Territorial (SOPOT).

La versión de la mujer fue confirmada por testigos del hecho, quienes detallaron que el pasado miércoles cerca de las 16 horas en el bulevar Valle de San Javier a la altura de Villa Taco, tres jóvenes que venían presuntamente alcoholizados en un automóvil color blanco se le cerraron a la familia, y tras un incidente vial los ‘junior’s’ golpearon a la mujer y a otras dos personas.

La afectada relató que alrededor de las 15:00 horas acudió por su hijo a la escuela, y la acompañaba su hermano, cuando de regreso vieron un vehículo, el cual era conducido a muy alta velocidad, errático y cuyos conductores vociferaban improperios a conductores y transeúntes, por lo que decidieron hacerse a un lado a fin de dejarlos pasar, no obstante, más adelante los jóvenes les impidieron el paso.

“Mi hermano les gritó y eso bastó para que estos tres jóvenes de la preparatoria del Tec de Monterrey muy violentos y alcoholizados, quizá drogados nos golpearan… incluyendo a mi hijo de 13 años” relató la víctima.

Precisó que varias personas acudieron a su auxilio, sin embargo, las autoridades judiciales fueron herméticos en proporcionarles el nombre de sus agresores y hasta el momento no se han hecho cargo de los gastos médicos por las lesiones, acusó.

López mencionó que investigó el nombre de sus agresores gracias a la ayuda de la sociedad civil y mencionó que su preocupación es que pueda haber represalias en su contra, por lo que responsabilizó al prepotente joven de cualquier agresión que le pueda ocurrir.

En su cuenta de Facebook, dio a conocer que ante la indiferencia de las autoridades y de la familia de los jóvenes preparatorianos, proporcionaba los nombres de las personas que la agredieron: Fernando Arana Salas, cuyo padre es funcionario estatal y dueño de la farmacia Hersa de Pachuca, así como Jesús y Ulises Rodríguez Sánchez.