Localizan cuerpo de mujer sin vida en Santa Ana, Tula
PACHUCA, Hgo., 4 de junio de 2026.— La mesa interestatal sobre el Arco Norte dejó al descubierto una grieta entre el discurso de avance institucional y la realidad operativa que enfrentan transportistas y usuarios de esta vía federal.
Mientras la concesionaria Ideal destacó una reducción de 61 por ciento en los asaltos registrados entre enero y mayo, el secretario de Seguridad Pública de Hidalgo, Salvador Cruz Neri, advirtió que los robos siguen al alza durante este año y podrían cerrar 2026 con más de cien casos.
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“Yo no quiero que digan que soy aguafiestas, únicamente hablo con la verdad”, expresó el funcionario estatal ante autoridades federales, municipales, representantes empresariales y mandos de seguridad.
CIFRAS EN DISPUTA
El contraste fue evidente. La empresa operadora del Arco Norte aseguró que los asaltos bajaron de 74 a 29 casos al comparar los primeros cinco meses de 2025 con el mismo periodo de 2026.
Sin embargo, Cruz Neri puso sobre la mesa otra lectura: la evolución mensual de 2026 muestra un incremento preocupante, por lo que pidió no conformarse con estadísticas comparativas que pueden suavizar el problema.
El secretario señaló que ya existen avances tecnológicos, como siete cámaras conectadas al C5i de Hidalgo, pero advirtió que la instalación de infraestructura no basta si no se traduce en una estrategia operativa inmediata.
“Ya están las cámaras, ya están los módulos, ¿y qué vamos a hacer?”, cuestionó.
TULA, FOCO ROJO DEL ARCO NORTE
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH), 45 por ciento de los robos registrados este año en el Arco Norte se concentra en el tramo de Tula de Allende.
El dato coloca a esa región como uno de los puntos más sensibles para la seguridad carretera, no solo por el tránsito de unidades de carga, sino por la presencia de accesos irregulares, bodegas y rutas de escape utilizadas por grupos delictivos.
Cruz Neri reconoció que algunos responsables provienen de otras entidades, principalmente del Estado de México, aunque también señaló posibles vínculos locales para operar dentro de Hidalgo.
ENTRE CÁMARAS, MÓDULOS Y RESULTADOS PENDIENTES
Durante la reunión se informó que la concesionaria ya conectó siete cámaras lectoras de placas al C5i y que faltan tres dispositivos más. También se reportó la ocupación de bases de la Guardia Nacional en puntos estratégicos de la autopista.
Pese a ello, la postura del gobierno estatal fue clara: la tecnología solo tendrá sentido si permite detener vehículos robados, ubicar rutas de escape y reducir los delitos en tiempo real.
Por ello, Cruz Neri propuso una reunión operativa inmediata entre autoridades estatales y federales para definir responsabilidades por tramo y evitar que cada institución actúe de manera aislada.
EL COSTO POLÍTICO DE LA INSEGURIDAD
El reclamo de Hidalgo no solo exhibe un problema de seguridad carretera, también revela el desgaste político de una mesa que acumula acuerdos, diagnósticos y promesas, pero que aún no logra convencer a usuarios ni transportistas.
La concesionaria busca sostener una narrativa de mejora; el gobierno estatal intenta marcar distancia de una lectura triunfalista, y la Guardia Nacional aparece como actor clave por tratarse de una vía federal.
En medio quedan los transportistas, quienes denunciaron robos más violentos, secuestros de operadores, costos excesivos de grúas y pérdida de productividad por las malas condiciones de la autopista.
UNA MESA BAJO PRESIÓN
El secretario de Gobierno de Hidalgo, Guillermo Olivares Reina, cerró la reunión con un mensaje político: ya no se trata de felicitarse entre instituciones, sino de reconocer errores y corregirlos.
La frase resume el momento que atraviesa el Arco Norte. La seguridad de esta vía dejó de ser un asunto técnico para convertirse en un problema de gobernabilidad regional.