Efectivamente, se aprende mucho de las derrotas, pero se aprende más de las traiciones.

Y esa experiencia la vivió en carne propia en el 2018, Sayonara Vargas Rodríguez, quien dejó la comodidad de su cargo como secretaria de Educación Pública (SEP), para lanzarse a la aventura de ser candidata del PRI a la diputación federal en el distrito de Huejutla, donde a la postre ganó el ex priista Fortunato Rivera Castillo, postulado por Morena.

Podría, incluso, decirse que la derrota del PRI en la huasteca, no se debí en gran medida al “arrastre” del candidato de Morena, sino a las traiciones de los propios integrantes del equipo de campaña de la originaria de Huautla, quienes cuatro días antes de las elecciones difundieron audios y videos, en los que se explicaba la mecánica para el triunfo en las urnas de julio del 2018.

El extinto diario El Independiente, resaltó a ocho columnas el hecho, que dañó severamente el proyecto político de Vargas Rodríguez y aunque se operó para el manejo de la crisis, no fue suficiente para frenar la traición que a la postre redundó en la derrota del tricolor a manos de Morena.

Fue Juan Benito Ramírez, actual subsecretario de Educación media Superior y Superior, quien operó la traición, hecho que la misma candidata corroboró y aunque no se hizo más, quedó la experiencia que da vida al título de este espacio, de que “se aprende mucho en las derrotas, pero más se aprende en las traiciones”, sostiene la afectada de entonces.

Ahora, con renovados bríos, con un escenario distinto y con el cuidado de seleccionar a los colaboradores, Sayonara Vargas, en manejo de medios e imagen, se lanza de nuevo a esta aventura llamada contienda electoral, en pos de la diputación federal de su distrito, el número uno con cabecera en Huejutla.

Asegura que esta vez no será lo mismo que en el 2018, cuando a pesar de las traiciones alcanzó 59 mil votos, unos seis mil menos que el candidato ganador, que lo hizo merced a la ola lopezobradorista de entonces.

Esta vez, dice, no vendrá en la boleta Andrés Manuel López Obrador; entre los propios habitantes de esa región que votaron por López Obrador en el 2018, hay desencanto por la forma que lleva su gobierno.
El PRI se la levantado y lo demostró en las elecciones del pasado 18 de octubre.

Luego entonces, el camino a andar será distinto y le apuesta no a la revancha, como muchos pensarían, sino a consolidar el capital que forjó desde hace cuatro años, lo que en su momento la colocó muy por encima de otros candidatos de su propio partido, por cuanto al conocimiento de la persona se refiera. Es decir, a ella la conocían y aceptaban más que a sus compañeras de contienda para el senado.

A lo lejos, es decir, desde Pachuca, se podría pensar que es una apuesta complicada y arriesgada, que el PRI vaya con un candidato perdedor y con las encuestas en contra, favoreciendo a Morena y sus aliados, pero Sayonara Vargas, quien se asume mujer de retos, asegura que esta vez será diferente.

Para empezar, no habrá traidores en su equipo.

Eso ya es ganancia.

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